21 de agosto de 2010

Cielo, Dios y Religión.


Yo era tu Cielo, tu Dios, tu religión.
Ese Cielo que muchas veces pudiste tocar, aquel Cielo tan utópico, tan ideal.
Ese Dios al que acudías cada vez que estabas mal, el Dios al que le pedías que nunca te dejase caer, que nunca te dejara de resguardar..
Esa religión en la cual creías, que te daba vueltas la cabeza, aquella a la que jamás le hubieses cuestionado nada.
Y entonces nunca pude ser algo más creíble en tu vida.
Siempre fui algo incomprobable, y hasta a veces inexistente.
Hubiera preferido que me dejaras ser tu mujer, antes que tu Dios.
Tu vida, antes que tu Cielo.
Tu amor, antes que tu religión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario